La Vieja Simona🍕🥟
AtrásLa Vieja Simona🍕🥟 es un restaurante argentino en Castelldefels, en la calle Albert Einstein, que lleva más de una década sirviendo pizzas, empanadas y milanesas caseras. El establecimiento se ha consolidado como referente de la cocina rioplatense en la costa del Baix Llobregat, con una propuesta que va más allá de la pizza italiana convencional y que atrae tanto a vecinos del pueblo como a visitantes de paso.
¿Qué se come en La Vieja Simona?
La carta combina productos argentinos con preparaciones que funcionan bien tanto en el mostrador como en mesa. Las empanadas caseras se hornean en el momento y aparecen en una variedad notable de rellenos: carne picante, calabaza, espinacas, pera con queso Roquefort, soja y pollo, entre otros. Quienes las han probado destacan que llegan crujientes, calientes y sin exceso de aceite, y que una sola persona puede comer entre dos y tres sin dificultad. Los tamaños son más bien pequeños para un adulto, pero la masa y el relleno reciben elogios constantes en las reseñas de clientes.
Las milanesas de ternera y de pollo constituyen otro pilar del restaurante. Se presentan grandes, tiernas y con opciones que incluyen la napolitana, la milanesa sola o la versión vegana de soja. Varios clientes aseguran que una milanesa basta para dos personas, y quienes buscan picante pueden pedir la empanada de carne, que deja un sabor intenso y bien marcado. El chimichurri que acompaña las patatas fritas caseras aparece mencionado con frecuencia como detalle notable.
Las pizzas siguen un estilo de masa fina, del tamaño justo y con ingredientes de calidad, aunque no son de horno de leña. Hay dos tamaños disponibles y la versión individual puede resultar pequeña para quienes buscan una pizza estándar. Los toppings cubren desde los clásicos hasta combinaciones como la pizza especial, la de bacon o la hawaiana. Los precios se mueven en una horquilla accesible, coherente con el nivel dos de la zona.
¿Para quién es este restaurante?
El local se define como un rincón argentino acogedor y familiar. Las sillas con asiento de rafia, la decoración sencilla y el ambiente cálido transmiten la sensación de estar en casa. Es un sitio pensado para parejas, familias con niños pequeños y grupos de amigos que buscan comer bien sin formalidades. Junto a la terraza exterior hay un parque infantil, lo que lo convierte en una opción cómoda para cenas con críos.
El restaurante trabaja con opciones veganas y vegetarianas de forma habitual: pizzas veganas, empanadas sin carne y milanesa de soja. Varios clientes con restricciones alimentarias han valorado positivamente esta variedad, aunque conviene comunicar cualquier alergia o intolerancia con claridad al hacer el pedido, ya que el manejo de este tipo de necesidades ha generado incidencias puntuales según las reseñas.
No es el lugar adecuado para quien busque una experiencia gourmet o un ambiente elegante: el local es pequeño, la música puede sonar alta en determinadas ocasiones y la terraza no está libre de humo si hay fumadores cerca. Tampoco resulta práctico para grupos muy grandes sin reserva previa, ya que el espacio interior tiene una capacidad limitada.
¿Conviene reservar mesa?
La respuesta corta es sí, sobre todo los fines de semana y festivos. El interior tiene pocas mesas y la terraza se llena con rapidez cuando el tiempo acompaña. Varios clientes han descrito esperas largas o problemas de organización cuando no habían reservado, y una reseña menciona que el personal preguntó a un grupo si tenían tiempo suficiente para cenar antes de una segunda reserva. Hacer llamada previas o contactar por redes sociales ayuda a asegurar sitio, especialmente si se trata de más de cuatro personas.
El servicio suele ser rápido cuando el local no está saturado. Durante horarios de mucha demanda, como jornadas de fútbol o fines de semana concretos, los tiempos de espera pueden extenderse de forma notable. Las reseñas reflejan que hay días en los que una sola persona atiende sala y terraza a la vez, lo que se nota en la disponibilidad para limpiar mesas o tomar decisiones sobre la marcha.
¿Cómo es pedir a domicilio?
El restaurante ofrece servicio de entrega a domicilio y también trabaja con plataformas de pedidos como Glovo, Just Eat y Deliveroo. Los precios de los productos son los mismos en tienda, aunque algunos pedidos pueden incluir gastos de envío adicionales. El tiempo de espera prometido suele rondar los 45 minutos, pero las reseñas muestran que en horas punta o días de alta demanda ese plazo se puede multiplicar con facilidad. Hay constancia de entregas que han llegado pasadas las dos horas, lo que ha generado quejas sobre la comida fría o en mal estado al llegar.
La pizza llega mejor cuando se consume en el local, ya que la masa fina pierde textura durante el reparto. Las empanadas, en cambio, mantienen mejor sus cualidades si el transporte no se demora demasiado. Los clientes que han pedido de forma habitual en casa destacan que la calidad del producto compensa la espera, pero recomiendan ir al restaurante siempre que sea posible para disfrutar la experiencia completa.
¿Qué dicen los clientes sobre la comida?
La gran mayoría de reseñas positivas coincide en varios puntos: las empanadas están entre las mejores de Castelldefels, las milanesas son generosas y de buena carne, y el trato del personal es cercano y amable. Las patatas fritas caseras con chimichurri reciben alabanzas repetidas, y quienes hanno probado la milanesa vegana de soja la describen como una sorpresa agradable dentro de la carta.
Las reseñas críticas señalan problemas recurrentes: retrasos en los pedidos a domicilio que superan con diferencia el tiempo anunciado, errores puntuales en comandas y algún caso de plato mal preparado o ingredientes en mal estado. Varios clientes con alergias o intolerancias han experimentado situaciones que califican de peligrosas, y aunque el restaurante responde con explicaciones y ofertas de compensación, estas incidencias generan desconfianza en quienes tienen restricciones alimentarias severas.
La relación entre calidad y precio se considera justa por la mayoría. El nivel dos de precio sitúa al establecimiento en una franja media-baja para la zona, y quienes destacan la calidad del producto suelen justificar el coste sin reservas. Hay quien ha percibido que el tamaño de ciertos platos ha variado con el tiempo, aunque el restaurante niega cualquier cambio en las raciones.
¿Cómo llegar y dónde aparcar?
La Vieja Simona se encuentra en el Carrer d’Albert Einstein, 14, en el casco urbano de Castelldefels. La zona cuenta con aparcamiento en calle, aunque encontrar plaza los fines de semana puede requerir dar varias vueltas. Varios clientes recomiendan aparcar con calma y acercarse a pie, ya que el local está en una zona transitable y junto a un parque que facilita la estancia con niños. El restaurante es accesible en silla de ruedas.
¿Cuáles son los horarios?
El establecimiento permanece cerrado los lunes y los martes. Desde el miércoles hasta el domingo abre sus puertas a las 18:00 y cierra entre medianoche y la una de la madrugada, dependiendo del día y la demanda. Conviene llamar antes de acercarse, especialmente en festivos o jornadas especiales, ya que el local puede tener horarios reducidos o estar completo.
¿Merece la pena ir a La Vieja Simona?
Para quien busca comer empanadas argentinas bien hechas, milanesas generosas y pizza casera en un ambiente sencillo y familiar, el restaurante cumple con consistencia. La clientela fiel que aparece en las reseñas a lo largo de años confirma que la calidad del producto se mantiene, aunque el servicio puede fallar cuando el local se satura. Es un sitio recomendable para cenar en pareja, con amigos o con niños, siempre que se reserve con antelación y se tengan expectativas ajustadas sobre el espacio y la organización. Quien busque refinamiento, espacio amplio o servicio impecable durante toda la noche puede sentirse decepcionado.