Les piscines Vallromanes-Bar Tens Gana…? – Pollastres i carns al rostidor
AtrásEl bar-restaurante de las piscinas de Vallromanes ocupa el recinto deportivo de la zona deportiva municipal, en la calle que lleva al complejo de agua del municipio de Vallromanes, en la provincia de Barcelona. El establecimiento funciona en régimen de temporada, ligado al calendario de apertura de la piscina municipal, y ofrece una carta centrada en pollos y carnes al espetón o asador, además de platos caseros elaborados con ingredients de proximidad. La cocina casera, las raciones generosas y la ubicación junto al agua son los tres pilares que más repiten los clientes que lo visitan.
¿Qué horario tiene el bar-restaurante?
El bar-restaurante abre de jueves a domingo, con un horario que cambia según el día de la semana. Los jueves y viernes la apertura es en horario de cena, desde las 19:30 los jueves y desde las 19:00 los viernes, cerrando entre las 23:00 y las 23:30. Los sábados y domingos funciona en horario continuado de mañana y tarde: los sábados de 10:00 a 16:00, y los domingos de 10:30 a 16:00. Lunes, martes y miércoles permanece cerrado. Durante los meses de verano, cuando la piscina municipal está operativa, el servicio de mediodía se alarga y la demanda crece de forma notable, lo que puede traducirse en tiempos de espera más largos.
¿Se puede reservar mesa?
El establecimiento permite realizar reservas, una opción muy recomendable si se planea ir en fin de semana o durante los meses de verano. Varios clientes han señalado que llamar con antelación mejora sensiblemente la experiencia, ya que en temporada alta el local puede llenarse con rapidez y el personal limitado dificulta la atención a quienes no tienen cita previa. El teléfono de contacto es el 637 70 62 95. La respuesta del equipo ante las críticas por olvidos en reservas ha sido, en algunos casos, pedir disculpas y el fallo, por lo que conviene confirmar la reserva un día antes de la visita.
¿Qué se come en este restaurante?
La carta gira alrededor del pollo al espetón, que múltiples reseñas describen como especialmente jugoso y hecho con especias naturales. Acompañan guarniciones clásicas como patatas fritas caseras y ensaladas. Además, el menú incluye croquetas caseras, callos, tortilla con morcilla, hamburguesas artesanales, fingers de pollo, pinchos, bocadillos, patas de cerdo a la brasa y una variedad de tapas y entrantes. Los postres son variados y el pan con tomate se prepara al momento por la cocinera. Hay opciones vegetarianas y veganas, así como platos combinados a un precio aproximado de diez a doce euros, según la época del año y la configuración del menú. Varios clientes destacados como Albert Pérez, que pidió los callospicantes, o Karinel Santana, que probó el pollo al ast con croquetas y pan con tomate, coinciden en que la calidad de la comida casera supera las expectativas de un bar de piscina.
¿Es un sitio adecuado para ir con niños?
El recinto de las piscinas de Vallromanes es un espacio abierto donde los niños pueden bañarse mientras los adultos comen o toman algo en la terraza. Los clientes que han celebrado cumpleaños infantiles en el establecimiento valoran positivamente la limpieza de las instalaciones y el trato amable del personal de bar. La propuesta es cómoda para familias que quieren combinar un día de piscina con una comida o cena sin tener que desplazarse, aunque la oferta de platos específicos para menores se limita a los elementos de la carta general.
¿Cómo es el servicio cuando hay mucha gente?
Este es el punto donde las reseñas muestran mayor. Los clientes satisfechos destacan que el personal, especialmente Cris y Marc, atiende con simpatía y se desvive por explicar el menú y recomendar platos. Sin embargo, quienes fueron en temporada alta sin reserva coinciden en que la atención es lenta: esperas de más de treinta minutos para que alguien se acerque a la mesa, confusiones en los pedidos y errores en las comandas son quejas recurrentes. Isabel Expósito describió una situación en la que tuvo que levantarse cinco veces para conseguir que le tomaran nota, y otros visitantes como Sergi Gómez o Miquel Caudeli demócrataron esperas de más de una hora para recibir la comida. El propio establecimiento reconoce que en verano trabajan con recursos limitados y que el horario de cocina se alarga porque todo se prepara al momento, lo que explica pero no justifica las demoras. Quien busque una experiencia rápida o precise un servicio ágil debería considerar посещение fuera de los fines de semana de julio y agosto, o llamar antes para asegurarsede que hay personal suficiente.
¿Se puede comer en la terraza?
El bar-restaurante dispone de terraza al aire libre dentro del recinto de las piscinas. Durante los meses de calor, comer o cenar bajo las sombras de los árboles que rodean la zona de agua es una experiencia que muchos clientes definen como relajante. La dueña, Cris, traduce el menú al inglés para los visitantes que no hablan catalán o castellano, lo que facilita la elección a los turistas. El ambiente es tranquilo los días entre semana y se anima considerably los fines de semana cuando la piscina recibe más vecinos del pueblo y de poblaciones cercanas.
¿El establecimiento ofrece opciones para llevar?
El bar-restaurante trabaja con para llevar, aunque el servicio de entrega a domicilio a través de plataformas externas ha tenido incidencias en el pasado. Un cliente señaló que hace unos años un pedido عبر Uber Eats se canceló porque sufrieron un accidente laboral en la cocina y no pudieron atenderlo; el establecimiento se puso en contacto posteriormente para disculparse y ofreció un pedido de compensación. Engeneral, la opción de recoger comida en el local funciona mejor que la entrega a domicilio, y varios vecinos de Vallromanes que han pedido así lo valoran como práctica y de buena relación entre calidad y precio.
¿Qué nivel de precio tiene?
El nivel de precio del establecimiento corresponde a la categoría media-baja, con platos combinados alrededor de diez a doce euros y raciones que, según algunos clientes, son generosas para el precio cobrado. Las hamburguesas caseras con patatas fritas y los pollos al espetón con acompañamiento se encuentran entre las opciones mejor valoradas en la relación calidad-precio. La tortilla con morcilla, los callos y las croquetas caseras aparecen repetidamente como platos que merecen la pena sin que el coste se disparar. Varios visitantes de Vallromanes que son asiduos al local lo consideran su restaurante favorito del pueblo por encima de opciones más caras de la zona.